Nuestra identidad

on March 15, 2007

La Iglesia de Dios de la Profecía tiene sus raíces en la Santidad y tradición Pentecostal y ha sentido una carga excepcional para llamar atención a los principios de unidad en el cuerpo de Cristo, mientras fielmente proclamando el evangelio de Jesucristo antes el mundo.

La Iglesia completa, como se muestra en el Nuevo Testamento, es el cuerpo de Cristo (Efesios 1:22-23) con los miembros en particular (1ra Corintios 12:27). Es tanto local (1ra Corintios 1:2) como universal (Mateo 16:18), siendo uno y a la misma vez completamente el cuerpo de Cristo en su trasfondo, y el cuerpo completo de Cristo en su existencia mundial. El cuerpo de Cristo como se expresa en y a través de la Iglesia de Dios de la Profecía tiene su propósito y misión de continuar la obra salvadora de Cristo Jesús en el mundo y para preparar a un pueblo para Su nombre (Mateo 28:19-20; Hechos 15:14).

Su método de llevar a cabo esta meta es a través de la proclamación eficaz del Evangelio de Jesucristo en palabra y obra y el crecimiento y edificación de sus miembros en Cristo y dentro de una vida común a través del ministerio de Dios (1ra Corintios 14:12, 19, 26).

La Iglesia de Dios de la Profecía cree que durante su historia, Dios ha desarrollado dentro la misma, significante, fuerza corporal que es importante a la labor y funcionamiento propio de la iglesia visible como una expresión del Reino de Dios. Entre esto está la internacionalización, armonía en medio de diversidad racial y cultural, universalidad y plenitud (completitud y presencia), el principio de unidad bíblica, compromiso a la Biblia como la inerrante e inefable Palabra de Dios, reconocimiento consciente de la presencia activa del Espíritu Santo y potestad en la Iglesia como en el Pentecostés, y el histórico y restaurador impulso hacia una eclesiología Neo-Testamentaria (Nuevo Testamento) más bíblica.